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Vank Journal · 001

Por qué el dinero todavía cruza fronteras como en 1980 y cómo lo cambiamos

Comercio·20 de junio de 2026
MDMardiros Daghinián
Fundador y CEO de VANK
El dinero cruzando fronteras entre rieles bancarios y stablecoinsVANK · 001

Hoy puedes mandar un mensaje a la otra punta del mundo en un segundo. Puedes ver una película en 4K desde un avión. Puedes mover archivos entre continentes sin pensarlo.

Pero si tu empresa necesita pagarle a un proveedor en otro país, el dinero todavía viaja por una arquitectura diseñada hace más de cuarenta años.

Un pago entre dos países de la región puede tardar días, pasar por tres o cuatro intermediarios y perder en el camino un porcentaje que casi nunca ves. No es un detalle técnico. Es margen. Es flujo de caja. Es tiempo de tu equipo.

Y se puede arreglar.

La arquitectura de 1980 sigue corriendo por debajo

Cuando envías dinero al exterior, tu banco rara vez tiene una conexión directa con el banco de destino. El pago normalmente salta por una cadena de bancos corresponsales: tu banco le pasa a otro, ese banco le pasa a otro, y así hasta que el dinero llega al beneficiario final.

Cada salto agrega una capa de fricción: un mensaje, una comisión, una validación, una conversión y, muchas veces, un día más de espera.

Es el equivalente financiero de mandar una carta que pasa por cuatro oficinas postales antes de llegar. Funciona, pero es lento, costoso y poco transparente.

El problema no es que el dinero no pueda moverse. El problema es que se mueve por una infraestructura pensada para otro momento del mundo.

El costo más grande es el que no ves

La demora se siente. El costo muchas veces no.

En cada conversión de moneda hay un spread: la diferencia entre la tasa real de mercado y la tasa que finalmente te aplican. Ese costo rara vez viene explicado. Normalmente viene incorporado en la tasa, como si fuera "la tasa del mercado".

Pero no lo es.

Para una empresa que mueve volumen, un punto escondido en cada operación se acumula silenciosamente mes a mes. Puede parecer pequeño en una sola transferencia, pero se vuelve material cuando una empresa paga proveedores, cobra clientes, convierte monedas y opera entre países de forma recurrente.

Para dimensionar la fricción de los rieles tradicionales, el Banco Mundial estimó que el costo promedio global de enviar remesas fue de 6,36% en Q3 2025. Las remesas no son lo mismo que un pago B2B, son otro tipo de flujo, pero sirven para ilustrar cuánto puede perderse cuando el dinero viaja por infraestructura lenta, fragmentada y poco transparente.

Por qué siguió así tanto tiempo

No siguió así porque nadie lo notara.

Siguió así porque construir una alternativa era difícil.

Durante años, operar pagos internacionales de forma eficiente exigía abrir entidades en cada país, construir relaciones bancarias locales, integrar rieles distintos, navegar regulaciones diferentes y mantener equipos operativos para cada mercado.

Era un proyecto de años por país.

Tan costoso y complejo que muchas empresas simplemente aceptaron la fricción como el precio de operar internacionalmente.

Ese cálculo cambió.

Qué cambió: la nueva arquitectura

Tres cosas convergieron en los últimos años.

1. Rieles locales en cada mercado

En vez de mandar el dinero "afuera" por una cadena de intermediarios, una empresa puede cobrar y pagar como local en cada país usando los rieles disponibles en ese mercado.

  • ACH & WireEstados Unidos
  • SEPAEuropa
  • PSE & Bre-BColombia
  • Transferencias localesEn cada jurisdicción donde exista infraestructura disponible

La diferencia es estructural: en lugar de depender siempre de una cadena internacional, el dinero entra y sale por rieles locales.

2. Stablecoins como riel de liquidación

USDC y USDT permiten mover valor entre mercados en minutos, 24/7, incluidos fines de semana y festivos.

El punto importante es este: para empresas, las stablecoins no tienen que ser una apuesta especulativa. Pueden funcionar como infraestructura de liquidación.

Eso exige controles: onboarding, monitoreo transaccional, listas restrictivas, validación de contrapartes y reglas claras de cumplimiento. Pero cuando se implementan correctamente, las stablecoins se convierten en un riel operativo para mover valor entre países de forma más rápida y programable.

3. FX transparente

La conversión de moneda no debería ser una caja negra.

Una empresa debe poder ver la tasa, el spread y el monto final antes de confirmar una operación. El costo no debe estar escondido dentro de la tasa. Debe estar visible.

Cuando el FX es transparente, la empresa puede tomar mejores decisiones: cuándo convertir, cuánto convertir y qué riel usar para pagar.

Mantener, no solo mover

Hay una pieza más, y es la que más se pasa por alto.

La mayoría de las plataformas te llevan de una moneda a otra: el dinero entra en una divisa, sale en otra, y ahí termina su trabajo. Son un riel de paso.

VANK suma algo que cambia la ecuación: mantener saldos. Puedes cobrar en dólares y dejarlos en dólares, mantener euros como euros, o convertir a pesos solo cuando te convenga, no cuando el riel te obliga.

Esa es la diferencia entre un riel de pago y una tesorería. Cuando puedes mantener saldos en cada moneda, dejas de convertir a destiempo, dejas de perder margen en conversiones que no necesitabas, y empiezas a operar tu liquidez con criterio, no por obligación.

Cobrar, mantener, convertir y pagar desde una sola operación

La nueva arquitectura no depende de una sola tecnología. Depende de combinar varias piezas correctamente.

  • Rieles locales para entrar y salir de cada mercado.
  • Saldos en varias monedas para mantener tu liquidez donde tenga sentido.
  • Stablecoins para liquidar valor entre países.
  • FX transparente para que el costo sea visible antes de confirmar.
  • Cumplimiento para que la operación sea segura y trazable.

Juntas, esas piezas cambian la experiencia de una empresa.

El dinero deja de saltar por una cadena opaca de intermediarios. La empresa cobra localmente, mantiene saldos en cada moneda, convierte con visibilidad y paga por el riel correcto desde una sola plataforma.

Qué significa para una empresa de la región

Para un importador, significa pagarle a un proveedor en Estados Unidos sin esperar días ni perder margen en una tasa que no entiende.

Para un exportador de café, significa cobrar en euros o dólares, mantener ese saldo, y convertir a moneda local cuando tenga sentido para su operación.

Para una agencia de software, significa facturar a clientes internacionales y pagarle a su equipo en distintos países sin construir una tesorería fragmentada entre bancos, exchanges, cuentas locales y proveedores externos.

Para una empresa que opera entre mercados, significa menos fricción, más visibilidad y más control.

No necesita abrir una cuenta en cada país. No necesita aceptar que cada pago internacional sea lento, caro y difícil de rastrear. No necesita operar su tesorería con herramientas diseñadas para otro mundo.

El dinero no tiene por qué moverse como en 1980

La tecnología para cambiarlo ya existe.

  • Rieles locales.
  • Saldos en varias monedas.
  • Stablecoins con cumplimiento.
  • FX transparente.
  • Pagos internacionales desde una sola operación.

En VANK reunimos esas piezas en una plataforma financiera multimoneda que permite a empresas cobrar, mantener, convertir y pagar entre países desde una sola operación.

No reinventamos el dinero.

Lo hicimos moverse como se mueve todo lo demás hoy: rápido, claro y sin fronteras innecesarias.

Mardiros Daghinián es fundador y CEO de VANK.